La posible llegada de un nuevo episodio del fenómeno climático “El Niño” mantiene en alerta a especialistas y organismos de emergencia ante los pronósticos que anticipan un período con precipitaciones superiores a las habituales. Algunos expertos incluso utilizan las expresiones “Súper Niño” o “Niño Godzilla” para referirse a la intensidad que podría alcanzar el evento durante los próximos meses.
De acuerdo con las primeras estimaciones, las principales consecuencias se concentrarían sobre el litoral argentino y podrían avanzar hacia distintos sectores del norte bonaerense. En este escenario, Balcarce se encontraría prácticamente sobre el límite del área con mayor posibilidad de afectación, por lo que desde Defensa Civil ya trabajan en la elaboración de un protocolo destinado a responder ante posibles situaciones de emergencia.
El geólogo e investigador superior del Conicet Federico Isla explicó que el fenómeno está relacionado con el desplazamiento de grandes cantidades de humedad desde el océano Pacífico hacia Sudamérica, situación que puede repercutir sobre los ríos y las distintas cuencas que desembocan en el Atlántico.
Según el especialista, diciembre podría marcar el momento de mayor intensidad, aunque todavía existen interrogantes respecto de cuáles serán las regiones que recibirán las precipitaciones más importantes.
Las proyecciones meteorológicas indican que el incremento de la humedad podría comenzar durante la primavera y mantenerse durante buena parte del verano.
Isla anticipó un período de lluvias frecuentes y destacó que los registros meteorológicos ya muestran niveles de agua superiores a los habituales. No obstante, aclaró que aún resulta difícil determinar con precisión dónde se producirán los eventos más intensos.
El especialista también señaló que el fenómeno podría prolongarse aproximadamente entre septiembre y febrero. Durante septiembre, octubre y noviembre se espera una mayor presencia de humedad, aunque las temperaturas podrían mantenerse por debajo de los valores que suelen registrarse en esa época.
Una de las zonas que aparece con mayor probabilidad de recibir precipitaciones por encima de lo normal es el litoral argentino. Misiones, Corrientes y Entre Ríos podrían registrar incrementos cercanos al 30% respecto de los valores habituales, mientras que la influencia del fenómeno también podría alcanzar sectores del norte de la provincia de Buenos Aires.
Por su ubicación, Balcarce se encontraría en el límite de la zona que podría experimentar los mayores efectos. Frente a la posibilidad de lluvias intensas y aumentos rápidos en los niveles de agua, las autoridades locales comenzaron a tomar medidas de prevención.
Desde Defensa Civil se trabaja en un protocolo de emergencia que contempla la disponibilidad de personal, equipos y maquinaria para intervenir en caso de inundaciones, calles anegadas u otras situaciones vinculadas con fuertes precipitaciones.
En este contexto, también se considera fundamental la colaboración de los vecinos. Una de las recomendaciones principales consiste en mantener en condiciones los canales, cunetas y desagües, evitando arrojar residuos que puedan generar obstrucciones.
El correcto funcionamiento de estos sistemas resulta clave para favorecer el escurrimiento del agua y disminuir el riesgo de anegamientos durante episodios de lluvia intensa.
Ante las perspectivas climáticas, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires puso en marcha un esquema de prevención y monitoreo destinado a mejorar la capacidad de respuesta de los municipios.
Desde la Dirección Provincial de Transición Ecológica, su titular Hernán Hougassian explicó que se viene trabajando sobre un escenario que presenta una alta probabilidad de registrar un evento climático de considerable intensidad.
Entre las medidas adoptadas se encuentra la instalación de 11 Estaciones Meteorológicas Automáticas, que permiten recopilar información en tiempo real y cuyos registros se encuentran disponibles para consulta pública.
Además, fueron distribuidos más de 40 kits para la gestión del riesgo entre distintos municipios y se entregaron 50 pluviómetros comunitarios, destinados a referentes de diferentes localidades.
El plan contempla continuar ampliando la red de monitoreo durante los próximos meses, con la colocación de 24 nuevas estaciones meteorológicas en sectores estratégicos. También está prevista la incorporación de sensores para realizar un seguimiento de los niveles de agua en la cuenca del río Luján.
A estas acciones se sumarán otros 100 kits de gestión del riesgo, nuevas entregas de pluviómetros y capacitaciones dirigidas a funcionarios y equipos municipales.
La Provincia también mantiene trabajos relacionados con el estado de las cuencas y la presencia de microbasurales, considerados factores que pueden agravar las consecuencias de las precipitaciones intensas.
La estrategia provincial incluye además el trabajo conjunto con los 135 municipios bonaerenses, a los que se enviaron pautas destinadas a fortalecer sus mecanismos de preparación y respuesta.
Entre las recomendaciones se encuentra la elaboración de diagnósticos locales sobre los riesgos existentes, acompañados por mapas que permitan identificar zonas de amenaza, sectores expuestos y niveles de vulnerabilidad.
También se busca que cada municipio pueda evaluar los recursos y equipamientos disponibles y detectar aquellas necesidades que deban ser atendidas para mejorar su capacidad de respuesta ante una eventual emergencia.
Mientras continúan los análisis y pronósticos para determinar con mayor precisión la evolución del fenómeno, los organismos de emergencia avanzan con distintas medidas preventivas.
En el caso de Balcarce, el objetivo será contar con los recursos y protocolos necesarios para responder ante posibles lluvias intensas, anegamientos o desbordes. Si bien el mayor impacto podría concentrarse en otras regiones, las autoridades no descartan episodios de precipitaciones importantes durante una primavera y un verano que, según las primeras proyecciones, podrían presentar niveles de lluvia superiores a los habituales.