El intendente Esteban Reino y la directora Carolina Di Iorio recorrieron el predio y remarcaron la magnitud de la obra. La Municipalidad había puesto en marcha el proceso administrativo correspondiente a la Licitación Pública Nº 3/25, orientada a la contratación de mano de obra y provisión de materiales para la primera etapa de la nave principal del microestadio del Centro de Educación Física Nº 119. La iniciativa, con un presupuesto oficial de $ 603.487.500, se enmarca en un proyecto de largo alcance que busca dotar a la ciudad de un espacio cubierto acorde a las necesidades deportivas, educativas y sociales. El plan retoma el camino iniciado tiempo atrás con la ejecución del playón y prevé, en esta instancia, avanzar en la construcción del montaje de columnas metálicas y la colocación de la cubierta. La estructura se emplaza en avenida Suipacha (32) entre avenida Cereijo (31) y calle 35, y contará con una superficie de 2.260 metros cuadrados, dimensiones que permitirán albergar múltiples disciplinas en condiciones adecuadas. En ese contexto, durante la mañana de este miércoles, el intendente Esteban Reino y la directora del CEF Nº 119, profesora Carolina Di Iorio, visitaron el predio y coincidieron en destacar su trascendencia para el presente y el futuro de la institución. “Se hizo una primera etapa hace muchos años, que es un playón de 40 por 50 metros, y ahora estamos continuando con lo que sería la conformación de las estructuras metálicas y el techo, que es la obra que nos comprometimos. Con eso va a quedar cerrado”, expresó el jefe comunal, al tiempo que subrayó el esfuerzo municipal para avanzar con la iniciativa. En esa línea, agregó que “estamos gestionando en la Provincia para que pueda acompañar esta inversión, ya que se trata de un establecimiento educativo bonaerense. Más de 600 chicos asisten al CEF, y este espacio permitirá no solo potenciar las actividades diarias, sino también generar un ámbito para eventos deportivos, culturales y artísticos de gran escala que hoy la ciudad no posee”. Constancia Por su parte, Di Iorio puso en valor el recorrido institucional que desemboca en este presente. “Esta obra representa la perseverancia y el compromiso de toda la comunidad educativa por alcanzar la sede propia. Después de 25 años desde la fundación, contar con este espacio significará un cambio enorme para nuestros alumnos y docentes”, enfatizó. Además, destacó el crecimiento sostenido del establecimiento. “Actualmente contamos con más de veinte propuestas pedagógicas y una matrícula de alrededor de seiscientos estudiantes. Este lugar permitirá organizar las actividades en los tres turnos y brindar mejores condiciones para disciplinas como handball, vóley, gimnasia artística, patín, stretching y educación física para adultos, entre otras”, puntualizó. El avance del microestadio no solo responde a una demanda histórica, sino que comienza a perfilarse como un punto de encuentro con capacidad para albergar diversas propuestas.