Familiares, amigos y allegados participaron de una ceremonia íntima para despedir los restos de Tulio Crespi, reconocido constructor de vehículos y una de las figuras destacadas del automovilismo argentino, quien falleció este martes a los 88 años.
Sus restos fueron trasladados al Cementerio Privado Parque de la Sierra, donde personas cercanas a la familia se acercaron para acompañar a sus seres queridos y brindarle el último adiós.
A lo largo de su trayectoria, Crespi dejó una marca profunda en el automovilismo nacional, especialmente en el ámbito de la construcción de vehículos de competición. Su trabajo y dedicación le permitieron construir una extensa carrera, convirtiéndose en uno de los nombres más reconocidos de la actividad en nuestro país.
En los últimos días de su vida, Tulio había dejado una carta con un pedido especial: que lo recordaran con alegría y no desde la tristeza. Sus palabras reflejaron el espíritu con el que decidió transitar sus últimos momentos.
Nacido el 22 de junio de 1938, llegó a Balcarce desde Chacarita y, con el transcurso de los años, hizo de esta ciudad su lugar. Aquí desarrolló buena parte de su vida personal y profesional, estrechando un fuerte vínculo con la comunidad y con la historia automovilística y deportiva local.
Con su partida, a los 88 años, Tulio Crespi deja una trayectoria que perdurará en el tiempo. Su obra, sus vehículos y el recuerdo de quienes compartieron parte de su camino forman parte de un legado que ocupa un lugar destacado en la historia de la construcción de autos de competición en la Argentina.